Laicos MSC


Laicos de la Familia MSC


Una misión común. El P. Julio Chevalier, fundador de las Congregaciones de los Misioneros de¡ Sagrado Corazón (MSC) y de las Hijas de Nuestra Señora de¡ Sagrado Corazón (FDNSC) y, con el P. Hubert Linckens msc, de las Hermanas Misioneras del Sagrado Corazón (HMSC), no partió de principios teóricos para dotar de estructura a sus Congregaciones, sino de la vivencia de su propia misión. Vivía la urgencia de la misión, y las estructuras orgánicas que ofrecía tenían únicamente como fin la realización de tal misión, es decir, la de prolongar la misión de Jesús y, de esta forma, luchar contra los males que aquejan a la sociedad.
La misión común a las tres Congregaciones es una misión sin fronteras, abierta a todo género de obras y apostolados. Es lo que quiso expresar al elegir como lema el Amado sea en todas partes el Sagrado Corazón de Jesús.Una meta común. La meta hacia la que debe orientarse la Comunidad es hacer que sea conocido Jesús y el amor de su Corazón. Estaba convencido de que la devoción al Sagrado Corazón era la respuesta a los males que imperaban.
La idea de la misión del P. Julio Chevalier es esencial para percatarnos de cómo comprendia y valoraba a los laicos. Leyendo sus primeras publicaciones sobre la naturaleza y la misión de la Congregación, sentimos la fuerte impresión de que consideraba imposible, irrealizable, hablar de cambiar el mundo y sus valores, sin la participación de los laicos, ya que viven, como ninguno, inmersos en el mundo.
A los sacerdotes religiosos, a los Hermanos y Hermanas, junto con los sacerdotes diocesanos, corresponde un papel esencial; pero si la misión ha de realizarse en el mundo, en los diversos niveles de la sociedad, los laicos habrán de jugar también una función de primer orden.
Juntos, una gran familia. El P. Chevaber estaba convencido de que no bastaba por sí sola una Congregación religiosa para llevar adelante la acción misionera. De ahí que en sus escritos aludiera normalmente a tres elementos con que debería contar para su trabajo la Congregación. Escribía, por ejemplo, en un folleto pub¡~ en IB66 con el título Les Missionnaires du Sacré Cœur de Jésus (pg « 7 y 8): “Los Misioneros del Sagrado Corazón han de ser verdaderos Religiosos para conseguir una semejanza mayor con Aquel, cuyo reino quieren extender,‑ deben, al mismo tiempo, guardar estrechas relaciones con el clero diocesano para extender por doquier la saludable influencia del Sagrado Corazón... Y, finalmente, para, si es posible, no dejar nada privado de tan beneficiosa comente, habrán de impulsar una tercera orden, de laicos, que llegarán a donde el sacerdote no puede llegar”.
En consecuencia, el P. Chevalier concebía que idéntica misión fuera realizada por diversidad de grupos a fin de que fuera verdaderamente eficaz. Cada uno de los grupos tenía su modo peculiar de llenar la misión.
Los MSC, las FDNSC y las Misioneras del Sagrado Corazón se han nutrido de su visión y de su ejemplo. Para apoyarse mutuamente son muchos los laicos que hoy se sienten llamados a adoptar los mismos ideales, guardando y conservando su estatuto de laico. Expresan exigencias y encuentran posibilidades nuevas inscritas en un amplio movimiento eclesial. El carisma del Fundador une a personas consagradas y laicas, que se reconocen unidas e impulsadas por los mismos ideales de vida y de misión.
En 1993 el Capitulo General MSC votó un documento que subraya el lugar auténtico e importante de los laicos en el "proyecto de tres elementos" (CE 61):.
Nuestro Fundador quería que la totalidad de la misión se realizase dentro de un proyecto global, comprendiendo religiosos y religiosas, sacerdotes diocesanos y laicos. En su visión de conjunto, deseaba vivamente ver nacer una asociación de laicos estrechamente unida a los religiosos participando de la misma espiritualidad y la misma misión. (Constituciones 1877).
El Capítulo General de las FDNSC, como el de las Misioneras en 1990, han reconocido igualmente el importante lugar que el P. Chevalier atribuía a los laicos en su proyecto. El Capítulo de las Hijas puso entre las prioridades la promoción de los laicos: El Capítulo confirma las iniciativas ya emprendidas en este sentido por diferentes Provincias... y anima a todas en las que haya Laicos Asociados a ayudarles en su compromiso de vivir nuestro espíritu y nuestra misión. Y el Capítulo General de las Misioneras anima a todas las Provincias, Regiones y Distritos a estudiar las cuestiones relacionadas con los Laicos Asociados y comenzar dicha asociación. El Consejo General de las Hermanas Misioneras del Sagrado Corazón escribe: Creemos que la Asociación de Laicos completa, fortalece, y enriquece el compromiso por nuestra espiritualidad y nuestra misión... Alentamos a nuestras Hermanas en la promoción del sueño del P. Chevalier de tener una asociación de laicos que trabajen junto con nosotros a fin de que sea conocido y amado por todo el mundo el Sagrado Corazón de Jesús.
Las relaciones Religiosos - Laicos deben ir marcadas por la comunión y la complementariedad. La comunión comporta conocimiento y aprecio recíprocos, simpatía por las personas y por los derroteros respectivos, coparticipación de bienes.
De la comunión y complementariedad nacen el enriquecimiento, y el apoyo recíprocos entre Religiosos y Laicos. Se puede así experimentar en el interior de la "familia carismática» una verdadera experiencia de comunidad eclesial que permita traspasar el anonimato o la pertencia estructural, respetando siempre la diversidad.
Las estructuras específicas de los Laicos han de ser definidas por ellos mismos mediante un discernimiento realista que respete la vida de los diferentes grupos en los variados contextos. Las estructuras de interdependencia entre Religiosos y Asociados deben, por el contrario, definirse en diálogo y respeto recíprocos entre ambas partes, de suerte que todos puedan beber el agua de la misma corriente carismática, revistiendo las formas concretas de encarnación según su estado.
Laicado en crecimiento. El número de países que tienen hoy Asociados Laicos bajo la bandera de Julio Chevalier crece de modo continuado. Los encontramos en África (Benin, Camerún, África del Sur, República Democrática del Congo, Congo); en Europa (Bélgica, Eslovaquia, España, Francia, Inglaterra, Irlanda, Países Bajos, Suiza); en América (Brasil, Estados Unidos, Perú, República Dominicana, Venezuela); en Asia (Indonesia, Japón, Corea); en Australia.
El primer Encuentro Internacional de Laicos de la Familia Chevalier en lssoudun (4 al 9 de julio 1995) tuvo un eco muy positivo. Todos los participantes, Religiosos y Laicos, alrededor de 160, experimentaron la íntima convicción de haber vivido un tiempo fuerte durante esta semana de encuentros, de intercambios, en el espíritu del P. Chevalier. El segundo encuentro internacional (19-25 julio 1999) tuvo también éxito considerable. Otra vez más de 160 participantes de 22 países llegaron a Issoudun. . Este encuentro, convocado por iniciativa del Consejo de Laicos de Francia-Suiza, ha demostrado con claridad la vitalidad de la rama laica de la Familia Julio Chevalier. Se aceptó un documento base para cuantos quedan comprendidos en la denominación “Laicos MSC”. La asamblea se decidió por una estructura básica: una instancia de comunión internacional, que tendrá como referente la comunidad de Miribel (Francia) en contacto con Issoudun.

(Cortesía: http://www.laymsc.org)
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